Generalmente, en las fechas especiales, se sorprenden a los seres queridos con ramos de las flores más hermosas. En esta ocasión tenemos un ejemplar, que al decir de las formas como se le denomina — Lili (Lilium), Flor de lis, Azucena o lirios— nos remite a una especie de delicado aspecto y belleza. 

Son varias las leyendas que involucran a esta flor. Una de ellas es que la flor de lirium emergió de las lágrimas de Eva, cuando fue desterrada del Edén y se percató que estaba embarazada.

Otra de origen griego narra que esta flor se formó de las gotas de leche que la Diosa Hera derramó cuando lactaba a su hijo Hércules.


Características más resaltantes de las liriums

Se trata de un género de herbáceas bulbosas correspondiente a la familia de las Liliáceas. Su origen se ubica en las zonas templadas de América del Norte y Eurasia.

Florecen comenzando la primavera, aunque es en verano cuando logra su mayor fulgor. Su corola tiene seis lóbulos, medianamente uniformes. La flor tiene una figura parecida a una trompeta. Expelen un aroma agradable e intensa la cual aumenta a lo largo de la noche.

Son muy cotizadas en el mercado de la floricultura, por su belleza y calidad de flor seccionada, por lo cual se ha convertido en la quinta flor de corte más comercializada mundialmente.


Significados de la flor de lirium

Aparte de crearse leyendas en torno a su figura, también estas flores tienen un gran significado cuando se dan como obsequio. 

• Feminidad: Para los griegos y romanos, regalar una flor de lirium a las damas significaba desearles una vida prolongada.

• Amor: En la época victoriana los caballeros obsequiaban lirios a las damas como signo de amor.

Por su extensa gama de colores, podemos hallar significados distintos en los lirios:

• Blancos: pureza, ingenuidad y hermosura

• Amarillos: regocijo en el amor, gratitud y alegría

• Rojos: amor, seducción

• Naranjas: fogosidad.


Cuidados en la flor de lirium

Siendo una planta de climas cálidos se recomienda observar algunos cuidados si se piensa cultivarla. Deben tener una generosa cantidad de luz del sol, la cual puede ser directa o a la semi sombra.

Lo ideal es plantar los bulbos a una profundidad mínima de 10 centímetros. El riego debe mantener la tierra húmeda, sin que se desborde, ya que podría dañar el bulbo.

1. Para un sembrado ornamental en maceta o en jardines se puede cortar las flores de lilium.

2. El sitio más apropiado para el lilium debe ser fresco y que le llegue directamente la luz solar.

3. Guardado de los bulbos de lilium. El cortado del tallo se debe hacer al nivel de las primeras hojas de las flores; al momento en que las flores empiecen a secarse. Se debe dejar secar la planta disminuyendo el riego. Al estar seca se desentierran los bulbos, se limpian y guardan en un sitio oscuro y seco, hasta comienzos de primavera u otoño, momento en que volverá a sembrarse. El enterrado debe ser a una profundidad de 10 centímetros, procurando que haya mucha tierra por debajo.


Riego:

1. Se debe conservar la tierra humedecida mediante el riego, sin encharcar por cuanto los bulbos de lilium se pueden podrir.

2. Usar abono con minerales para mezclarlo con agua

3. El regado debe ser de 10 a 13 días, a partir de la presencia de brotes hasta floración; momento cuando se debe dejar de abonar. No necesita un riego permanente y solo basta con conservar la tierra humedecida para su hidratación.

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